Inca, una joya arquitectónica en el corazón de Mallorca
noviembre 2, 2011 by Abel Garcia
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Cuando uno piensa en Mallorca, lo más probable es que le vengan a la cabeza sus playas, pero algunos puede que vayan más allá y piensen en el interior de la isla. En el corazón de Mallorca se encuentran ciudades que muchas veces pasan desapercibidos. De entre estos, Inca es tal vez uno de los más conocidos: al encontrarse en el camino entre Palma y Alcudia, es más habitual que la gente pase por esta población y decida que vale la pena dedicarle un rato.
Y es que Inca conserva un magnífico patrimonio cultural, desde sus múltiples iglesias hasta los edificios modernistas; sin olvidar, claro está, uno de sus principales orgullos: las bodegas de vino, algunas de ellas transformadas ahora en restaurantes donde degustar la gastronomía típica mallorquina regada con vinos locales. En los campos circundantes se podía apreciar en otros tiempos la importancia que tuvo este cultivo hasta finales del siglo XIX, cuando la plaga de la filoxera obligó a sustituirlo por otros productos como el aceite de oliva.
Uno de los principales patrimonios arquitectónicos de Inca son sus iglesias. La más importante, Santa Maria la Major, fue construida entre los siglos XVI y XVII en estilo barroco mallorquín, con algunos elementos del Neoclasicismo como su portalada. En la ciudad hay otras iglesias, algunas de ellas formando parte de conventos (como Santo Domingo y San Francisco), así como una ermita dedicada a Santa Magdalena (el único de origen medieval) y el monasterio de San Bartomeu.
Si el Barroco predomina en la mayoría de los edificios religiosos, el Modernismo da forma a los edificios civiles más importantes de Inca. Entre estos se encuentra el Club Velocipedista, la casa de Can Janer y la Fábrica de Can Fluxà. En ellos se aprecia la decoración típica de este periodo, que busca la inspiración en flores y otras plantas y utiliza como materiales principales la cerámica y el hierro forjado, a los que da formas curvas y sinuosas. El Barroco tiene también una presencia importante en las casas señoriales que se conservan de los siglos XVII y XVIII, en una de las cuales se encuentra el ayuntamiento de la ciudad.
La oficina de turismo de Inca ha preparado diversas rutas que permiten conocer en poco tiempo los principales puntos de interés de esta genuina ciudad mallorquina. No pierdas la oportunidad de dedicarles un par de horas si pasas por Inca.
Fotografía de Gunnar Richter en la Wikipedia: Santa Maria la Major.
El Santuario de Cura
octubre 31, 2011 by Abel Garcia
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Ramón Llull no es sólo una de las figuras más destacadas de la literatura mallorquina medieval; fue también un devoto hombre de iglesia (beatificado en el siglo XVI) que fundó varias comunidades religiosas en la isla. Entre estas se encuentra el Santuario de Cura, situado en la cima del Puig de Randa, entre Algaida y Llucmajor.
Cuenta la tradición que Llull llegó a la cima del Puig de Randa en 1275 y allí alcanzó la iluminación, por lo que decidió construir un altar dedicado a la Virgen. Atraídos por la historia, empezaron a acudir al lugar ermitaños que buscaban la iluminación. Al principio no existía ningún convento, por lo que habitaban unas cuevas cercanas que les servían de celdas.
La primera referencia al santuario (entonces conocido como Santuario de Randa) data del siglo XIV, y en el XVI ya es conocido por su nombre actual. A finales de la Edad Media hubo un auge de la vida monástica en toda Europa, por lo que es probablemente en este periodo cuando los habitantes del lugar dejaron sus cuevas y se organizaron como comunidad en el santuario. Con el tiempo, se fundó una escuela (dedicada al aprendizaje de los idiomas) y otros dos monasterios, aunque el de Cura siguió siendo el más importante de los tres y uno de los más populares entre los peregrinos.
Hoy en día, además de la continuidad de la vida monástica, el Santuario de Cura tiene una vocación didáctica: se organizan excursiones sobre la geografía de la isla y la antigua escuela alberga un pequeño museo sobre Ramón Llull. El monasterio se puede visitar parcialmente, aunque lo mejor son sus jardines interiores. La mayoría de los edificios fueron restaurados a principios del siglo XX.
También, al ser un lugar de paso para excursionistas, hay una hospedería, un restaurante e incluso una tienda de recuerdos donde se vende el producto estrella del monasterio: aguardiente de hierbas mallorquinas. Tal vez no es un producto muy acorde con una comunidad religiosa, pero de seguro que no pensarás en ello en cuanto sientas su delicioso sabor.
Fotografía de Pr en la Wikipedia.
Manacor, un municipio muy completo
octubre 28, 2011 by Abel Garcia
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Manacor posee esa cualidad tan apreciada en Mallorca de reunir en un área pequeña multitud de opciones culturales y de ocio para muchos gustos. Este municipio, el más grande de la costa de Levante y uno de los mayores de la isla, posee un patrimonio histórico-cultural notable y una variada oferta de ocio que va desde sus hermosas calas y senderos hasta las raíces de la cultura mallorquina en su Museo de Historia.
Sin moverse del casco histórico de la ciudad, uno ya puede deleitarse con su magnífico patrimonio arquitectónico, cuya pieza más bella es la Iglesia de Nostra Senyora dels Dolors, un edificio neogótico del siglo XIX con un bellísimo campanario. Otros lugares de interés son el antiguo Palacio Real, que había sido residencia del rey Jaume II; la Torre de Ses Puntes, construcción defensiva de los siglos XIII o XIV; o la bella Iglesia de Santo Domingo, de estilo barroco y en cuyo interior se custodia la figura de S’Alicorn, un hombre con cabeza de asno montado en un triciclo que tiene un papel importante en el folklore manacorí.
Cuando te hayas cansado de visitar la ciudad, descubrirás que aún te quedan muchos lugares para descubrir en sus afueras. No muy lejos, en la llamada Torre dels Enagistes (un antiguo convento jesuita) se encuentra el Museo de Historia de Manacor, que exhibe objetos que van desde la cultura talayótica hasta la época islámica, encontrados en las excavaciones cercanas, entre las cuales se encuentra el poblado talayótico de S’Hospitalet Vell. Unas de las piezas más curiosas que se exhiben son los huesos de cabra de las cuevas (Myotragus balearicus), un animal endémico de las islas que se extinguió alrededor del año 1800 aC.
Y si tanta cultura te ha cansado un poco, nada como desconectar haciendo una excursión a las hermosas calas de la costa de Manacor, situadas entre Porto Cristo y Porto Colom. Puedes llegar de una a otra caminando a la sombra del bosque balear, deteniéndote cuando te apetezca para darte un chapuzón. La más conocida es Cala Varques, a unos 20 minutos a pie desde la carretera, pero siempre hay la tentación de continuar hasta la próxima, por la tranquilidad que se respira en ellas y sus aguas límpidas. Y para terminar, nada como una visita a las fantásticas Cuevas dels Hams, un espectáculo de lagos y formaciones subterráneas.
¿Hace falta algo más para justificar una visita a Manacor?
Iglesia de Santa María de Manacor. Fotografía de Josep Arias i López en la Wikipedia.
Castillo de Bendinat: cuando lo nuevo parece viejo
octubre 24, 2011 by Abel Garcia
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Bendinat, situado en el municipio de Calvià, en la costa de Poniente de Mallorca, no es un castillo en toda regla: en realidad, se trata de un conjunto de casas señoriales del siglo XIX que se construyeron imitando el estilo medieval y mezclándolo con el neogótico. Se ubica en lo que había sido una alquería (un pequeño pueblo de la época musulmana), que tras la Reconquista fue pasando por manos de diversos propietarios hasta llegar a manos de Pedro Caro Álvarez de Toledo, Marqués de la Romana.
La construcción del castillo fue ordenada por el marqués para servirle de residencia después de su matrimonio con la aristócrata húngara Elisabeth Szécsény Zichy-Ferraris. Las obras estuvieron acabadas en 1867, aunque disfrutaron de su castillo por poco tiempo, ya que pocos años después se marcharon de Mallorca (posiblemente, a causa de la militancia carlista del marqués). Sin embargo, en el poco tiempo que vivieron allí lo hicieron en la opulencia, como puede apreciarse por el interior del castillo, lleno de obras de arte y decoración lujosa.
Esta suntuosa residencia se asemeja verdaderamente a un castillo, desde las torres y fachadas hasta las obras de arte que decoran su interior. De entre estas destaca el cuadro que muestra el almuerzo del Rei En Jaume tras conquistar la alquería a los sarracenos, tras el cual exclamó la famosa frase “Bé hem dinat” (hemos comido bien), que según cuentan las historias populares dio origen al nombre del lugar: Ben dinat, es decir, bien almorzado. El cuadro se encuentra en el antiguo comedor, en la base de la torre que mira a Poniente.
Junto al castillo se encuentran las viejas casas de la alquería, donde aún se conservan muestras de su actividad agrícola, como una prensa para obtener aceite. Alrededor de este producto giraba la actividad económica de la alquería hasta poco antes de la construcción del castillo (las tierras eran de un terrateniente, pero los campesinos siguieron trabajándolas hasta que el marqués ubicó su residencia en ellas), y uno de los edificios había sido una tienda de aceite.
En el año 2005 la familia Truyols, últimos propietarios de la finca, la vendieron a la Fundación Astroc, que desde entonces la utiliza para realizar actividades culturales (principalmente exposiciones de arte).
El poblado talayótico y la playa de Sa Canova
octubre 17, 2011 by Abel Garcia
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Mallorca está repleta de poblados talayóticos. Esta cultura, que se desarrolló en la isla durante el segundo milenio antes de Cristo, ha dejado a lo largo y ancho de la isla numerosos poblados ahora en ruinas. Estos poblados, construidos con piedras, tienen como elemento más destacado los “talaiots” (atalayas), grandes torres de forma cónica o prismática que dan nombre a esta cultura y que son los vestigios más abundantes de la prehistoria balear.
Ya hemos hablado de algunos de estos poblados, como los de Son Real, S’Hospitalet Vell y S’Illot. El que presentamos hoy se encuentra en Artà, en la costa de Levante; más concretamente en la finca privada de Sa Canova de Morell, en la carretera que va hacia la Colonia de Sant Pere (MA-3331). Aún queda bastante por excavar, pues sólo han salido a la luz dos talaiots (en un estado bastante ruinoso, además). Los dos talaiots han recibido el nombre de Sa Clova des Xot y Talaiot de Ses Llenques.
No muy lejos (a unos 2 Km.) se encuentra la playa de Sa Canova, considerada una de las más bellas y mejor conservadas de la isla. Con un kilómetro y medio de longitud y situada en un Área Natural de Especial Interés, es una buena alternativa a la abarrotada playa de Alcúdia, situada más al norte. Es especialmente apreciada por los amantes del surf y el kitesurf, que aquí pueden practicarlo sin tener que estar tan pendientes de no chocar con un bañista o un barco.
El mayor encanto de la playa es su entorno virgen, aunque pueda resultar poco cómodo caminar descalzo por la arena. En sus dunas crecen numerosas especies de plantas típicas de este ecosistema, mientras que en la parte rocosa de la playa crece la posidonia oceánica, uno de los tesoros ecológicos de las Baleares. A lo largo de la playa también pueden apreciarse otras ruinas y construcciones.
Fotografía de Olaf Tausch en la Wikipedia.
El antiguo convento de Sant Francesc de Palma
octubre 14, 2011 by Abel Garcia
Filed under Monumentos, Palma de Mallorca
Hoy hablamos de uno de los conjuntos religiosos más antiguos de Palma. El convento y la iglesia de Sant Francesc fueron construidos entre 1281 y 1317 para sustituir al anterior claustro de 1232, ubicado en otro emplazamiento de la ciudad. En años posteriores se hicieron reformas y ampliaciones que se extendieron hasta 1670, aunque se mantuvo como predominante el estilo gótico original.
El lugar fue fundado por los monjes franciscanos, que lo convirtieron no sólo en un centro importante de culto sino también en un lugar de influencia en la vida social y cultural de Palma. Los monjes mantuvieron su posesión hasta 1832, fecha en la que fue desamortizado, pasando por diversos usos hasta que en 1906 fue recuperado por los franciscanos. Actualmente sigue siendo un lugar de influencia ya que, además del convento, alberga un centro cultural y una escuela religiosa.
Una estatua de San Francisco de Asís, el fundador de la orden, saluda al visitante desde la entrada de la iglesia. Una vez dentro, la presencia del santo se nota en los diversos elementos decorativos, aunque el protagonismo se lo arrebata un importante personaje de la historia mallorquina, también beato: el literato Ramón Llull, cuyo sepulcro se encuentra detrás del altar mayor. Este es seguramente el más importante escritor mallorquín y uno de los más influentes de la literatura en catalán.
Adosado a la iglesia se encuentra el claustro, construido entre los siglos XIV y XVII y que sigue habitado por los monjes. La planta baja es la más antigua, mientras que las galerías superiores fueron lo último en construirse del conjunto; en ellas se puede apreciar la transición del estilo gótico al renacentista. El convento y la iglesia de Sant Francesc son una de las muestras mejor conservadas de estos estilos unidos en un mismo conjunto.
Fotografía de Uwe Barghaan en la Wikipedia.
El Consulado de Mar de Palma
octubre 12, 2011 by Abel Garcia
Filed under Monumentos, Palma de Mallorca
A finales de la Edad Media y durante la Edad Moderna, la navegación marítima era una de las ocupaciones más importantes. El comercio por mar era un negocio floreciente que daba trabajo a muchas personas, desde los mercaderes hasta los marineros, pasando por los armadores y los patrones. Con tanta gente implicada era normal que surgieran disputas, ya fueran de tipo mercantil o lo que llamaríamos “laboral”, por lo que la Corona de Aragón creó una institución especializada en mediar y resolver conflictos en este ámbito: el Consulado de Mar.
Este organismo, fundado en Barcelona a mediados del siglo XIII, tenía presencia en las principales ciudades de las rutas marítimas de la Corona, que se extendían por todo el Mediterráneo y la costa atlántica hasta la ciudad de Brujas, en Flandes. Y entre estas ciudades se encontraba Palma, cuyo Consulado de Mar era uno de los más importantes en tanto que se encontraba en el nudo entre dos rutas comerciales: la que conectaba con Sicilia y Cerdeña y la del norte de África. Este no sólo ejercía como tribunal gremial, sino también como ente aduanero y fiscal (recaudando impuestos sobre los productos que entraban en el puerto) y policía.
Hasta el año 1800, la Lonja era el principal lugar de actividad del Consulado de Mar, pero en ese año se ubicó el Real Consulado de Mar y Tierra en el edificio que hoy se conoce como el Consulado de Mar. Su actividad duró poco tiempo, ya que en 1868 la institución fue suprimida a raíz del Decreto de Unificación de Fueros. Actualmente, alberga la sede del Gobierno de las Islas Baleares.
El Consulado de Mar es uno de los edificios civiles importantes más antiguos de Palma (se empezó a construir a mediados del siglo XIV), aunque su aspecto actual es el resultado de diversas reformas que se extendieron hasta el siglo XVI. Esta fue la época dorada del comercio en Mallorca, lo que suponía unos buenos ingresos para llevar a cabo obras civiles y religiosas. De ahí la influencia de los estilos gótico y renacentista en los principales edificios e iglesias de la ciudad, el Consulado de Mar entre ellos.
Situado en el Paseo de Sagrera, a primera línea de costa, es justamente la fachada que mira hacia el mar la parte del edificio que más destaca, por su logia con arcos y por la torre del reloj. El edificio está ornamentado con piezas de arte que proceden del antiguo Museo Provincial, entre las que destaca la lápida del ángel custodio de los mercaderes, colocada en la fachada principal. Un conjunto de gran belleza y que se ha conservado excepcionalmente bien.
Fotografía de Paucabot en la Wikipedia.
Iglesia de Santa Creu de Palma
octubre 10, 2011 by Abel Garcia
Filed under Monumentos, Palma de Mallorca
Si algo no le falta a Palma, son iglesias. La capital balear, a pesar de ser una ciudad relativamente pequeña, posee más de 20 iglesias y conventos. Tras la Reconquista de mediados del siglo XIII, los combates dejaron tras de sí un rastro de escombros y la necesidad de reconstruir la ciudad para volver a hacerla habitable; y junto con los ingenieros y arquitectos llegaron también varias comunidades de monjes y monjas con la tarea de fundar nuevos conventos en la isla.
Este fue el caso de la Iglesia de Santa Creu, aunque como ya veremos esto no es exactamente correcto. En 1335 el obispo de Barcelona donó algunos terrenos de su propiedad para la construcción de una parroquia, que terminó en 1371; sin embargo, alrededor de 1445 se empezó a construir una nueva iglesia, que sustituiría a la antigua y es la que ha llegado a nuestros días.
Esta fue edificada en estilo gótico, como la mayoría de las primeras iglesias de Palma, aunque presenta algunas características propias del barroco en su interior y en los elementos decorativos, como el magnífico retablo mayor. Uno de los lugares más interesantes del recinto es la cripta de San Lorenzo, cuyas columnas poseen capiteles con abundantes relieves y en cuyo interior se encuentra un retablo renacentista, que contrasta con el gótico predominante.
La mayoría de los retablos están dedicados a santos protectores de los marineros, pues la parroquia era muy frecuentada por pescadores y demás gentes de mar, especialmente Santa Helena. Una de las capillas acoge el sepulcro de Antoni Barceló i Pont de la Terra, conocido popularmente como el Capitán Barceló, Teniente general de la Armada Real nacido en Palma.
La arquitectura exterior también merece algunos apuntes. Lo primero que llama la atención es que la fachada principal quedó inacabada, puede que a causa de dificultades de financiación, pues se trataba de una parroquia frecuentada por gente humilde que no podía aportar grandes donaciones. Sin embargo, la fachada norte (situada en la calle de Santa Creu) no sólo está acabada sino que además presenta una decoración notable (sin llegar a ser recargada); así pues, es posible que hubiera que acometer alguna obra de restauración en la fachada principal que no se llegase a completar.
Fotografía de Paucabot en la Wikipedia.
El Puig de Sant Salvador y su ermita
octubre 5, 2011 by Abel Garcia
Filed under Monumentos, Rutas a pie
La excursión que hoy presentamos se encuentra muy cerca del último lugar del que hablamos, el Castillo de Santueri. Se trata del Puig de Sant Salvador, uno de los picos de la Serra de Llevant, y en cuyos alrededores hay unos cuantos lugares que merecen una visita.
El Puig de Sant Salvador se encuentra cerca del municipio de Felanitx, en la costa sureste de Mallorca. Esa zona es muy popular entre los excursionistas pues hay varias rutas de diversa dificultad y varios puntos de interés por ver, empezando por el ya mencionado Castillo de Santueri. El otro destino más popular como hito de excursiones es la ermita de Sant Salvador, construida en la ladera de la montaña a unos 500 metros de altitud.
La ermita de Sant Salvador es una pequeña edificación rústica cuya primera referencia data de 1348, aunque es probable que anteriormente el lugar ya fuera habitado por ermitaños. En ese año se construyó una capilla dedicada a Sant Salvador, probablemente para invocar la protección del santo frente a la epidemia de la peste negra. Se construyó también una primera iglesia, que fue sustituida en el siglo XVIII por el edificio actual; los retablos que se pueden ver en ella ya se veneraban en la primera edificación.
Para llegar a la ermita hay que partir de Felanitx y seguir una serie de caminos conectados entre sí, pues la ruta pasa en parte por tierras de propiedad privada y no existe una ruta directa que se pueda tomar; por ello, es recomendable ir con alguien que conozca la zona o tener un buen mapa e informarse previamente de por qué lugares se puede pasar. Salvando el tema de la orientación, es una ruta cómoda y relativamente corta (unas dos horas) que se puede hacer sin mayores problemas.
La cruz que hay poco antes de llegar a la ermita, llamada la Creu des Picot, es un conocido hito del camino que indica la llegada a las tierras del santuario y fue colocada a mediados del siglo XX. En la cima del Puig de Sant Salvador encontramos también una gran estatua de bronce, el monumento a Crist-Rei, inaugurado en 1934. Desde ese lugar se tienen grandes vistas de la Serra de Llevant, por lo que merece la pena, tras llegar a la ermita, subir un trecho más.
Fotografía de Frank Vincentz en la Wikipedia.
El imponente Castillo de Santueri
octubre 3, 2011 by Abel Garcia
Filed under Monumentos, Rutas a pie
De entre los castillos que conserva Mallorca, los más impresionantes son los llamados “castillos roqueros”, es decir, construidos en la cima de las montañas de difícil acceso con tal de aprovechar su posición para hacerse inexpugnables. Sin embargo, con la aparición de la artillería se hizo más fácil defenderse desde la distancia y estos castillos perdieron su utilidad estratégica, por lo que fueron abandonados en favor de una red de torres de defensa.
A pesar del tiempo transcurrido, algunos de estos castillos se conservan en un buen estado, o al menos no han quedado reducidos a un montón de ruinas. Es el caso del Castillo de Santueri, situado en el municipio de Felanitx, en una de las cimas de la Serra de Llevant. Está declarado Bien de Interés Cultural, aunque es de propiedad privada. Los otros dos castillos roqueros que se conservan en buen estado son el de Alaró y el de Pollença (Castell del Rei).
El Castillo de Santueri es un muy buen ejemplo del aprovechamiento de los materiales de construcciones ya existentes: antes de su construcción a principios del siglo XIV, su lugar lo habían ocupado una fortificación árabe, una bizantina y probablemente un asentamiento romano. De hecho, la construcción actual utiliza la planta de la fortificación árabe, a la que incorporó diversas torres. En su interior se han encontrado restos arqueológicos que podrían aportar información sobre las pasadas épocas de la fortificación pues, aunque el lugar está bien documentado desde la conquista de Mallorca por la Corona de Aragón, poco se sabe sobre él hasta ese momento.
El castillo es un destino popular para hacer una excursión desde Felanitx, gracias a las buenas vistas que ofrece. Se debe tomar la carretera hacia Santanyí y, al cabo de unos pocos kilómetros, un camino rural que conduce hacia el castillo. Por ese camino se puede acceder también al Santuari de Sant Salvador, el cual disfruta también de buenas vistas. La ruta oficial parte de Cala Ferrera y tiene una longitud de 10 Km, que se pueden hacer fácilmente en un par de horas pues sólo el último tramo es algo más duro.


