La Volta des General
julio 29, 2011 by Abel Garcia
Filed under Rutas a pie
Desde Valldemossa, una de las excursiones más populares es la Volta des General; llamada así por el primer marqués de la Sènia y barón de Banyalbufar, Ferran Cotoner i Chacón (1811-1888). Su encanto radica es que combina los tres tipos de paisaje habituales en las excursiones por Mallorca, pero que raramente se dan juntos: playa, bosque y torrente; aunque la presencia de este último no sea nada en comparación con otras rutas como la del Torrent de Pareis.
La ruta comienza en el Port des Canonge, llamado así (según cuenta la leyenda) por un canónigo que naufragó en la playa y, como muestra de gratitud por haberse salvado, visitó frecuentemente la playa para bañarse y dar gracias por su suerte. Desde allí hay que dirigirse a la playa de Son Bunyola, una playa de piedras, franqueando el lecho del Torrent de Son Coll.
A partir de este punto, el camino se enfila por un camino más ancho cruzando las viejas casas de Son Bunyola, típicamente mallorquinas, hasta llegar al Corral Fals (reconocible por los acantilados que quedan a la izquierda), antes de dirigirse a la carretera de Esporles a Banyalbufar, donde finaliza la ruta cerca de esta última localidad.
Esta ruta es una de las más populares de la zona de Valldemossa, por la naturaleza y por la cantidad de edificaciones típicas de la arquitectura balear, como barracas y hornos de cal. Su facilidad en comparación con otras rutas de la zona hace que sea bastante frecuentada, la cual cosa es siempre una ventaja pues, en caso de no hallar el camino, siempre aparecerá alguien dispuesto a echar una mano.
El Camí dels Cingles
julio 27, 2011 by Abel Garcia
Filed under Rutas a pie
Si hay un pico famoso en Mallorca, este es sin duda el Puig Major. La montaña más alta de la isla se encuentra en el corazón de la Serra de Tramuntana y constituye un lugar ideal para los excursionistas que busquen la tranquilidad, pues allí pueden encontrar varios itinerarios que les llevarán por los parajes más silenciosos de la geografía mallorquina.
El Camí dels Cingles es una de las rutas poco frecuentadas de Mallorca. Transcurre a la sombra de la vertiente norte del Puig Major, hermosa por sus abruptos acantilados (cingles), que la convierten en una ruta espectacular a la vez que tranquila. Es, además, de dificultad y duración moderadas (poco menos de dos horas).
La ruta parte de la plataforma del funicular, en el kilómetro 2,2 de la carretera a Sa Calobra. En 1934 se presentó la construcción de este funicular, que debía subir hasta la cima del Puig Major, como la obra cumbre de la ingeniería mallorquina en su tiempo y un gran impulso al naciente turismo. Sin embargo, la Guerra Civil interrumpió el proyecto antes siquiera de poder empezarlo y nunca hubo la oportunidad de retomarlo, pues a raíz de los tratados con los EEUU se ubicó una instalación militar en la cima del Puig Major.
El recorrido asciende por la ladera de la Serra de na Rius hasta el Porxo Esbucat, una cabaña en ruinas. Esta subida es la parte más dura del trayecto y lleva hasta el inicio del Camí dels Cingles propiamente dicho. Pasado un rato el camino bordea la Coma Fosca, a la que no se puede entrar salvo con un permiso y por motivos científicos. Tras el descenso, el camino se dirige hacia el Coll dels Cards Colers antes de descender hacia la carretera que va de Sóller a Lluc.
A pesar de que el camino no es de mucha dificultad, conviene consultar en un mapa los puntos de referencia pues hay varias bifurcaciones en el camino y, al no ser una ruta muy concurrida, la posibilidad de preguntar a otros excursionistas puede que no se dé.
Excursión por las calas de Portocolom
julio 25, 2011 by Abel Garcia
Filed under Playas, Rutas a pie
Hace pocos días hablábamos de la ruta de las calas de Manacor, un hermoso paseo por la costa bajo el manto del bosque balear. Desde Portocolom se puede hacer otra ruta por la costa que cruza varias calas y el litoral escarpado de esta parte de Mallorca, moldeado por las olas del mar. Depende de cada cuál decidir hasta dónde llegar y dónde detenerse. Hasta el punto más alejado, Cala Domingos, hay unas cinco horas; pero uno puede detenerse en una de las varias calas que hay por el camino.
La primera cala a la que se llega es la de s’Arenal, a las afueras del puerto de Felanitx. Está dividida en dos partes, la “dels homos” y la de “les dones”, llamadas así antiguamente porque una estaba destinada a los hombres y otra a las mujeres. A continuación se llega a s’Algar, una cala muy poco frecuentada ya que el agua está llena de algas (de ahí su nombre), las cuales solían utilizar los agricultores como abono. Entre la una y la otra se hallan un faro y un gran número de cuevas, cerca de la Punta de sa Galera.
Más adelante se encuentra Cala Murada (ya en el término municipal de Manacor) y, finalmente, las calas de Domingos Gran y Domingos Petit. Estas dos últimas están más cerca de núcleos turísticos y por ello más frecuentadas, así que si te gusta la tranquilidad seguramente prefieras quedarte en alguna de las anteriores.
Realmente la mejor de las cuatro calas mencionadas es la primera, la de s’Arenal, pero el encanto de la caminata hace que muchos decidan alejarse hasta s’Algar, para contemplar las cuevas. Si bien no es tan impresionante como la ruta de las calas de Manacor, de la que hablábamos la semana pasada, resulta impresionante por el paisaje escarpado.
Las Calas de Manacor, una joya rara de encontrar
julio 22, 2011 by Abel Garcia
Filed under Playas, Rutas a pie
El levante de Mallorca ha sido una de las zonas más castigadas del litoral isleño, a causa sobre todo de las urbanizaciones a primera línea de costa, que han arruinado la imagen de aquellas playas naturales. Sin embargo, aún quedan calas y playas que conservan su imagen salvaje, su tranquilidad y su valor paisajístico; como es el caso de las que presentamos hoy.
Entre Porto Cristo y Porto Colom encontramos una serie de arenales que forman en conjunto el Área Natural de Especial Interés de las Calas de Manacor. Situadas en medio de un bosque de pino, se encuentran al final de los senderos y a ellas sólo se puede acceder a pie o con barca, por lo que se han salvado del turismo masivo y han conservado su belleza prístina y tranquilidad, cualidades ambas que hoy son difíciles de encontrar en el concurrido litoral de Mallorca.
La más conocida de ellas es Cala Varques, la cual queda a unos 20 minutos a pie desde la carretera. Aunque se puede acceder fácilmente a las demás (Cala Romàntica, Cala Falcó, Cala Magraner…) siguiendo los senderos, no es cuestión de hacer el recorrido completo en un día, pues vas a quedar agotado. En lugar de esto, es mejor que te conformes con una o dos, para tener tiempo de disfrutar de sus aguas de color turquesa y su tranquilidad.
Una de las características de estas calas es el gran número de cuevas que albergan. La más famosa de ellas es la Cova del Pirata, llamada así por haber sido refugio de uno de ellos tras uno de los frecuentes ataques que se producían. Precisamente a estos ataques se debe también la construcción de torres de defensa, y los pocos núcleos habitados de este litoral en comparación con el resto de los de la isla.
No sólo el mar es maravilloso en esta zona; la naturaleza entera lo es. Los aficionados a la ornitología disfrutarán observando a las aves marinas características de las Baleares, como el cuervo marino o el tan emblemático halcón peregrino; mientras que los excursionistas se perderán por los senderos que llevan de una cala a otra, bajo la agradable sombra de los pinos. Un remanso de paz como pocos quedan en Mallorca.
Fotografía de Olaf Tausch en la Wikipedia.
Visita a la finca de Miramar: historia y tranquilidad sobre los acantilados
julio 20, 2011 by Abel Garcia
Filed under Que visitar, Turismo
En otra ocasión hablamos del mirador del Archiduque, una franja de acantilados que se extiende desde la finca de Miramar hasta la de Son Marroig. Hoy vamos a detenernos en la primera de ellas, pues como ya comentamos, se puede visitar y sin duda merece esta visita.
Miramar es una bella finca cuyos orígenes se remontan al año 1276, fecha en la que el escritor y eclesiástico Ramón Llull fundó en ese terreno una escuela de lenguas orientales destinada a los frailes. Pero la institución no fue a buen puerto y tuvo que cerrar. En 1485 se instaló en ella la primera imprenta de Mallorca. Así fue hasta 1685, cuando la finca fue comprada por el obispo de Oropí, después de lo cual pasaría por varios propietarios hasta llegar a su propietario más famoso: el Archiduque Luís Salvador de Habsburgo-Lorena, quien adquirió y reformó la finca en 1872, junto con la de Son Marroig. A su muerte pasó a su secretario Antoni Vives, cuyos descendientes la conservan a día de hoy.
Todo ello ha conferido a esta finca una mezcla de estilos única, que la convierte en una de las más singulares de la costa norte de Mallorca. El recorrido nos lleva por la almazara y la sala de mapas del Archiduque antes de llegar al jardín, donde se encuentra una parte del antiguo convento de Santa Margalida de Palma, que fue trasladado a Miramar. Cruzamos el umbral de la fachada noreste, donde se conservan las columnas medievales de la época de Ramón Llull; y entramos en el vestíbulo, donde destacan algunos fragmentos del barco del Archiduque. Cruzamos entonces una serie de habitaciones dedicadas a algunos de los habitantes de Miramar (entre los cuales el propio Ramón Llull) antes de volver a salir al exterior.
Allí aguardan, vigilantes, la torre de defensa y la Torre del Moro, esta última en medio de un bello jardín con estanque que también alberga las ruinas de la capilla de Ramón Llull. Finalmente, atravesamos el Jardín de los Cipreses, el cual nos lleva a otra capilla donde se encuentran varias obras religiosas y reliquias religiosas.
Como puedes comprobar, en Miramar hay mucho que ver, pero conviene tomárselo con calma y disfrutar también del fantástico enclave en el que está situada la finca, con preciosas vistas al mar desde su posición privilegiada sobre los acantilados. Al fin y al cabo, en Mallorca siempre debe haber un momento para relajarse.
Palma Aquarium, excursión a un mundo submarino
julio 18, 2011 by Abel Garcia
Filed under Palma de Mallorca, Que visitar
Las grandes ciudades siempre compiten en varias cosas, y una de ellas a veces es el acuario municipal. El Palma Aquarium, aunque evidentemente no puede compararse con los de ciudades tan renombradas como Vancouver, quiere mostrar que la capital balear también puede ofrecer una tarde entretenida entre los peces de lejanas aguas.
El Palma Aquarium se divide en cuatro zonas: Nuevo Mundo, Jungla, Gran Lago Azul, y Jardines y Acuarios Interactivos. En total, más de 8.000 peces de 700 especies distintas. Te llevará un tiempo verlos todos, así que si estás pensando en visitarlo tal vez te interese saber que dispone de restaurante y cafetería.
El Gran Lago Azul es seguramente la parte más espectacular del Palma Aquarium, un estanque que ocupa dos plantas del edificio, el más profundo de toda Europa. El visitante atraviesa un túnel que lo lleva a en un mundo submarino habitado por más de 200 especies distintas, entre los cuales diversas variedades de tiburones.
Las demás zonas están divididas según el tipo de especies que en ellas se encuentran: en Nuevo Mundo podrán ver especies exóticas como peces mariposa y corales; en la Jungla se sumergirán en la espesa vegetación; y en los Jardines y Acuarios Interactivos podrán contemplar diversas exposiciones, así como especies tan conocidas como las carpas, las rayas y los tiburones martillo.
Como ves, el Palma Aquarium no se queda a la zaga de otros acuarios del país. Y bien que lo demuestra con el precio: 20,50 euros vale la entrada de adulto, y 16 la de niños hasta los 12 años. Sus puertas abren a las 10 de la mañana y cierran a las 18.30 en primavera y verano y a las 16.30 en otoño e invierno; tiempo suficiente para verlo todo, pero tampoco pienses en una visita rápida.
Mallorca a vista de pájaro desde un globo
julio 15, 2011 by Abel Garcia
Filed under Ocio
Estamos acostumbrados a ver Mallorca desde tierra firme o desde el mar pero, para verla desde el aire, uno se tiene que contentar con una panorámica parcial de la isla desde los acantilados del Cap de Formentor o los picos de la Serra de Tramuntana. El avión nos permite contemplarla a vista de pájaro, pero es una sensación artificial: no se siente en la piel. ¿Qué te parecería verla desde un globo?
Hay diversas empresas que ofrecen viajes en globos por Mallorca, como Mallorca Balloons o IB Ballooning. Las excursiones son variadas e incluso personalizadas, si el cliente desea hacer un recorrido en particular. Algunas, incluso, están pensadas para ocasiones especiales: al fin y al cabo, ¿no es romántico pedir matrimonio a bordo de un globo que vuela bajo la luna llena?
Aunque los globos no alcanzan gran altura (unos 500 metros sobre el suelo), la sensación es única: sentir la tranquilidad y el aire del Mediterráneo mientras sobrevuelas los parajes de una isla cuya belleza a veces pasa desapercibida bajo la fachada del turismo masivo. Un guía acompaña a los viajeros y les explica los detalles y la historia de los lugares que sobrevuelan.
Pero contemplar Mallorca a vista de pájaro es, sin embargo, un capricho caro: los billetes cuestan 160 euros por adulto (115 si se hace una reserva en grupo). Y si te ha seducido la idea de ese romántico vuelo en pareja, el precio asciende hasta los 190 euros por pasajero. ¡A este precio, más te vale que te diga “sí, quiero”!
Deià: playa, naturaleza y un pueblo encantador
julio 13, 2011 by Abel Garcia
Filed under Playas, Que visitar, Rutas a pie, Sóller
Deià, en las cercanías de Sòller, no es uno de los pueblos más conocidos de Mallorca, pero sí uno de los más bellos. Ofrece múltiples posibilidades, desde dar un paseo pos sus calles o hacer alguna de las cercanas excursiones, hasta darse un chapuzón en su cala de aguas limpias.
Un recorrido por el núcleo urbano nos descubrirá el encanto de esta pequeña población de montaña, que ha seducido a muchos artistas locales y extranjeros. Está repleto de callejones y cuestas flanqueados por típicas casas de pueblo mallorquín. Conserva varios emplazamientos municipales antiguos en las afueras, como los lavaderos públicos, un molino de agua y el cementerio con bellas vistas sobre el valle. En el casco la bella y curiosa iglesia de San Juan Bautista, con una torre fortificada que ahora se usa como campanario.
También cuenta con algunos museos, entre los cuales el más destacado sea sin duda el Museo Arqueológico de Deià, que alberga restos de gran valor: cerámicas de la comarca que se remontan a la época prehistórica y romana, huesos del “hombre de Muleta” y lo que se considera la estrella de la colección, reconstrucciones del Myotragus Balearicus, un pequeño rumiante del Pleistoceno que sobrevivió en la isla hasta el año 2.000 a.C. También merece destacarse la Casa-Museo del escritor Robert Graves (Ca n’Alluny), famoso literato local.
Pero uno de los mayores encantos de Deià es su conjunción entre el encanto de los pueblos de montaña y su relativa cercanía a la playa. A Cala Deià se puede llegar fácilmente en coche, pero muchos optan por una pequeña excursión (por el Camí des Pont de sa Cala o Camí de sa Pesta) tras la cual el chapuzón sienta como un merecido premio. A pesar de conservar su carácter natural (conserva incluso el varadero con los amarres para las barcas de pesca) cuenta con bares que facilitan el no tener que preocuparse por llevar el almuerzo.
Los amantes del senderismo cuentan también con algunos senderos de montaña, como el Camí des Ribassos, que parte del pueblo; o el del Mirador de Son Bujosa, al que se llega desde Cala Deià. Seas amante de la playa, de la montaña, o simplemente de la tranquilidad que ofrecen los pueblos de montaña, Deià tiene mucho para ofrecerte.
Fotografía de Chixoy en la Wikipedia.
Playa d’Es Coll Baix, Talaia d’Alcúdia y Ermita de la Victòria
julio 11, 2011 by Abel Garcia
Filed under Alcudia, Playas, Rutas a pie
Alcúdia es uno de los municipios más importantes de Mallorca en cuanto a patrimonio arquitectónico (desde ruinas romanas a palacetes de la Edad Moderna) y playas (con la cercana Bahía de Alcúdia, una de las preferidas de la isla). Por ello, es también uno de los lugares más turísticos, lo que puede molestar a aquellos que odien la masificación que sufre la isla en los meses de verano. Pero hay otras opciones para disfrutar de un día relajado en Alcudia.
Una cala muy poco visitada es la de Es Coll Baix, ya que a ella sólo se puede acceder caminando. Hay una media hora desde el inicio del camino, al que se puede llegar en coche. Este es el Camí de s’Alou, que más adelante se cruza con el Camí de Muntanya. En esta intersección hay que girar a la derecha y seguir hasta encontrar un sendero que desciende hacia la playa. El camino pasa por un paisaje de campos cerrados entre paredes de piedra seca y después por un bosque de pinares.
El premio al final de la ruta es una bellísima y solitaria cala de grava y arena, con aguas limpias y transparentes, de las que cada vez cuesta más encontrar. Desde ella se puede realizar también una excursión de poco menos de una hora hasta la Talaia d’Alcúdia, una torre defensiva del siglo XV, a la que se puede llegar siguiendo las señales colocadas por los excursionistas. El camino sube por el Puig del Boc y se encuentra con el camino que sube de la ermita de la Victòria, que queda a unos 40 minutos.
La ermita se construyó a finales del siglo XVII y es sencilla y austera. Consta de nave única cubierta con una vuelta de cañón y con tres capillas en cada lateral, con cuadros en su interior. El ábside es rectangular y en él se halla el único retablo de la iglesia de estilo barroco, donde se venera la imagen de la Virgen de la Victoria. Sin embargo, la ermita goza de magníficas vistas a la Bahía de Pollença y sólo por eso merece la pena acercarse.
Incajazz, música y gastronomía
julio 8, 2011 by Abel Garcia
Filed under Eventos, Ocio
Todos los domingos de julio, el claustro de Santo Domingo de Inca resonará a ritmo de jazz. El festival Incajazz llega a su sexta edición y, este año, con una novedad: la posibilidad de degustar tapas y vino mientras se disfruta de la música.
La Asociación de Comerciantes de Inca es responsable de esta iniciativa: los asistentes a cada concierto podrán degustar, por el precio de 1 euro, vinos locales y tapas elaboradas por cuatro restaurantes de la población. Se pretende así aprovechar el tirón del festival para promocionar la hostelería local.
La edición de este año cuenta con un prespuesto más reducido, pero el alcalde Rafel Torres afirma que se ha intentado elevar el nivel musical de las actuaciones y apostar por músicos locales: serán Victor Uris, Celia Mut, Perikas Jazz Band y Emmat Orquestra quienes dan cada uno de los cuatro conciertos de los que se compone el festival. Todas las actuaciones son gratuitas.
Aunque este tipo de festivales de verano son abundantes, así como los conciertos de jazz en Mallorca, no es tan habitual que vayan acompañados de degustaciones a tan buen precio pues muchos tienen lugar en locales o espacios donde la consumición se basa en el alcohol. Por el contrario, la iniciativa de la Asociación de Comerciantes es una manera de promocionarse a la vez que se atrae gente a los conciertos.


